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Memoria, Mito y Conservación del Cóndor Andino

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Imagen 1.Características del cóndor infografía del libro El Condor Renace en Cundinamarca de (Rodríguez, 2016).

Por: German Leonel Sarmiento Cruz

“El cóndor andino, alma de nuestras montañas, lucha por sobrevivir. Este artículo revive su historia, su vuelo y nuestro deber de protegerlo antes de que su silueta desaparezca del cielo”.

El cóndor un ave misteriosa y mística

El cóndor se ha erigido como un emblema en la historia del país desde tiempos precolombinos, donde se le asignó, desde las diferentes cosmovisiones, especialmente en la cordillera de los Andes, un papel asociado a la espiritualidad y la trascendencia como intermediario entre los hombres y los dioses.

Esta ave es nuestra insignia nacional, la cual ha estado presente en numerosos aspectos de la vida colombiana (escudos, billetes, monedas, estampillas postales, literatura, películas, esculturas, pinturas y marcas comerciales). Tal es su relevancia que, tras la independencia, en 1834, fue declarado por el Congreso como ave nacional, símbolo de grandeza, fortaleza e identidad nacional. Por su simbología, ha dado nombre al departamento de Cundinamarca, término derivado del chibcha Kuntur Marga, que significa “lugar del cóndor” (Ver video 1).

 

 

 

 

 

 

 

 

El padre Franciscano Antonio Oliveros en 1963, describió al cóndor, cuyo nombre científico es Vultur gryphus que significa “buitre fabuloso”: mitad ave, mitad león. En Colombia, esta especie recibe diferentes nombres según la región y la cultura indígena local. Entre los más conocidos están: cóndor, cúndor, kuntur (de un vocablo quechua), buitre, cuervo, mensajero del sol, padre de la luz, señor de los nevados, cóndor andino, cóndor de los Andes. Además, en la etnia Arhuaca es llamado buitre; wuichilli para la etnia Kogui; y shirapa para los Yucos o Yucpas del Perijá. Al polluelo se le conoce como plumón o balonero. Este majestuoso animal, capaz de alcanzar una envergadura de hasta 3,15 metros con las alas completamente extendidas (ver imagen 1) despertó la admiración entre los primeros viajeros y naturalistas que visitaron el Nuevo Mundo.

 

Por su parte el padre Olivares en 1969, pionero en el estudio de las aves en el país, expresó en su libro Aves de Cundinamarca su profunda admiración por esta mítica y enigmática ave (ver imagen 2).

 

 

 

 

 

El cóndor una especie en peligro

En 1985 el SENA publicó una cartilla titulada Salvemos el Cóndor. Este material de divulgación formaba parte del Programa Ecológico de la estrategia de Capacitación para la Participación Campesina (CAPACA). En este contexto, el SENA, junto con la organización PROFAUNA, reconocieron la importancia de la educación ambiental mediante la ejecución de proyectos en los andes colombianos enfocados hacia la población campesina, alertando sobre el declive y situación de la especie en el país.

En la cartilla se describe la distribución de la especie en Colombia. Según este documento, se tenía registrado un total de 12 individuos distribuidos en cuatro poblaciones: Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta, Cordillera oriental, Parque Los Picachos y en el Parque Nacional Natural Puracé. Por otro lado, este texto reconocía las principales amenazas asociadas a la pérdida de los ecosistemas andinos. Entre estas se destacaban: la caza, la tala indiscriminada, las quemas, la desecación de cuerpos de agua, la colonización y la falta de educación ambiental (ver Imagen 3). Se estimaba que en todo el país podrían sobrevivir alrededor de 30 ejemplares.

Continuando con el texto de Tovar, refería en cuanto al exterminio de las poblaciones de cóndores, algunos registros específicos sobre la caza: en la Sierra Nevada de Santa Marta, en 1946. En la Sierra Nevada del Cocuy, en 1947. En Corrales, Boyacá, “el último cóndor que se vio fue cazado con un disparo de revólver en 1930”. En 1963 se reportó la última captura en Guasca, Cundinamarca. Mientras que el último avistamiento en Bogotá ocurrió en el Páramo de Cruz Verde en 1926.

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En la década de los años 90 del siglo pasado, el Ministerio de Ambiente, destacaba un relicto de “población silvestre viable ", ubicado en la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía de Perijá y el Páramo de Cáchira, sumando alrededor de 100 ejemplares. En el año 2020, autores como Houston, Kirwan, Christie y Sharpe señalaron que “la población en el país no superaba los 60 individuos en el año 2002. Por su parte Rodríguez en el año 2016 estimaba un aproximado de 120 individuos.

Lo anterior ha llevado que sea incluido en el Libro Rojo de Aves de Colombia. Esta herramienta científica recopila información sobre especies en algún grado de amenaza, usando las categorías definidas por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). El cóndor aparece allí catalogado como una especie en peligro crítico de extinción (CR). Esto debido a la fragmentación de su hábitat, las amenazas humanas y su baja población.  En la actualidad, esta especie está protegida por el CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas). A nivel nacional, figura en la lista de especies en riesgo según lo dispuesto en la Resolución 192 de 2014 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Un vuelo hacia la conservación

El declive creciente de las poblaciones llevó a que en Colombia se emprendieran acciones para su conservación. En 1987 se iniciaron los primeros contactos para la ejecución del Programa de Reintroducción del Cóndor Andino en Colombia, liderado por la división de Fauna del INDERENA. Desde el ámbito institucional el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, estableció el Programa de Conservación del Cóndor (2006-2016). El Ministerio, junto con la Asociación Colombiana de Parques Zoológicos, Acuarios y Afines (ACOPAZOA), está desarrollando un programa de cría en cautiverio del cóndor andino en Colombia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo podemos contribuir a su conservación?

 

En la actualidad, podemos contribuir a la conservación de las aves de muchas maneras. Un primer paso podría ser el uso y la participación en proyectos de ciencia comunitaria, así como el registro de la biodiversidad a través de dispositivos móviles mediante plataformas como eBird, Merlín o Naturalista Colombia. Estos datos son relevantes para contribuir en el conocimiento, monitoreo y toma de decisiones frente a la conservación de las especies y ecosistemas colombianos.

Igualmente, se puede destacar la importancia de integrarse a grupos de observadores de aves, colectivos ecológicos o asociaciones de ornitología, participar en eventos como los retos naturalistas, el October Big Day y el Global Big Day, así como en los censos y conteos de aves organizados dentro de la Estrategia Nacional de Conservación de Aves (ENCA) 2030. En este sentido la educación ambiental, en todas sus dimensiones y niveles, se convierte en una herramienta clave para construir una cultura del cuidado de nuestra casa común. El cóndor de los Andes, símbolo de grandeza y libertad, nos recuerda el delicado equilibrio de la naturaleza, una armonía que se ve amenazada. Para garantizar que esta especie continúe surcando nuestros cielos y formando parte de nuestro legado, es esencial fomentar espacios de reflexión, formación y acción.

Video 1. Memoria Mito y Conservación del Cóndor Andino. (AGOSTO 13 DE 2025). Tomado de: https://youtu.be/vcPM53o3iBo

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Imagen 2. Ilustraciones del viaje del viajero francés Edouard André entre 1875-1876 por Colombia y Ecuador. Tomado de André, M. E. (1884). Archivo digital Biblioteca Luis Ángel Arango

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Imagen 3. Lamina del cóndor de Daniel Narváez, Tomado del libro Aves de Cundinamarca de Olivares del año de 1969.

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Imagen 4. Cartilla de divulgación de la Campaña Salvemos el cóndor del programa ecológico de la estrategia CAPACA (Tovar, 1985) Ilustración de la portada de Guillermo Paris.

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Imagen 5.  agrupación de fotografías e ilustraciones del cóndor incluidas en los Libro Rojo de las Aves de Colombia de los años 2000 y 2016.

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Referencias

Birds Colombia (2025). Cóndor Andino/Andean Condor/Vultur gryphus – Birds Colombia . Recuperado de https://birdscolombia.com/2016/04/25/condor-andino/

eBird (2025). Condor de los Andes. Recuperado de https://ebird.org/species/andcon1/CO

Renjifo, L. M., Amaya-Villarreal, A. M., Burbano-Girón, J., & Velásquez-Tibatá, J. (2016). Libro rojo de aves de Colombia, Volumen II: Ecosistemas abiertos, secos, insulares, acuáticos continentales, marinos, tierras altas del Darién y Sierra Nevada de Santa Marta y bosques húmedos del centro, norte y oriente del país. Editorial Pontificia Universidad Javeriana e Instituto Alexander von Humboldt. Bogotá, DC, Colombia, 2. Recuperado de https://www.minambiente.gov.co/wp-content/uploads/2021/10/Libro-Rojo-de-Aves-de-Colombia-Volumen-II.pdf

Rodríguez, C. L., Barrera-Rodríguez, M., & Ciri-León, F. (2006). Programa Nacional para la Conservación del Cóndor Andino en Colombia: Plan de Acción 2006-2016. Bogotá, Colombia: Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial–CORPOBOYACA. Recuperado de https://www.minambiente.gov.co/wp-content/uploads/2021/10/Programa-Nacional-para-la-Conservacio%CC%81n-del-Co%CC%81ndor-Andino-2006.pdf

Tovar, R. (1985). Salvemos el cóndor. Selección de publicaciones SENA, Bogotá. Recuperado de https://hdl.handle.net/11404/532

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Filiaciones Institucionales.

German Leonel Sarmiento Cruz

Administrador Ambiental. Magister en Educación y en Ciencias Ambientales, Especialista en Educación y Gestión Ambiental y Guía de Turismo de Naturaleza. Instructor área ambiental Centro de Gestión Industrial SENA.

ORCID: 0000-0002-6902-6239

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